Te sientas en la orilla de la cama y me ordenas que me tumbe, acaricias mi cabeza, mi cuerpo se eriza al notar tus uñas deslizándose por mi espalda, mi verga esta aun más dura.
Me ordenas que me tumbe boca arriba, dejas caer tu mano sobre mi rostro, me acaricias el torso y te sonríes al ver mi verga, tiesa como un árbol esperando que el pájaro se pose en su nido.
Acaricias mis muslos por su interior, rozando mis testículos, con los nudillos de tus dedos.
Me duele de la excitación, pero no soy capaz de hacer nada que
tu no mandes.
Acaricias nuevamente mi torso, recuesta mi verga en mi estomago y la frotas con la palma de la mano de arriba abajo. Yo aulló de pasión, tú te ríes, te sientas nuevamente en la orilla de la cama, abres tus piernas todo lo que puedes y me pides que lama.
Yo que soy un perrito muy obediente, me acerco a tu coño con la lengua por fuera, te doy un lengüetazo y tu gimes, te vuelvo a lamer, quedándose en mi lengua la baba de tu flujo.
Quiero comerte, quiero morderte, pero tu solo quieres que pase mi lengua.

Estas empapada, cuando ya estas a punto de correrte, me exiges que lama el resto de tu cuerpo, subo por tu vientre liso, hasta llegar a tus pechos, los cuales lamo, pero no puedo evitar la tentación de mordisquear tus pezones.
Mi verga esta en medio de tus pies, tú los cierras dejándola bien sujeta y yo me masturbo en ellos, subo y bajo como si te estuviera penetrando.
Beso tu cuello, lamo tu mentón, tu boca, tus labios apresan los míos, los devoras, mientras tus uñas se clavan a mi espalda. Abres tus piernas, me quitas de encima y te das la vuelta, yo llamo tus piernas desde la planta del pie hasta tu culo, te abro todo lo que puedo, mi legua se reencuentra con tu raja, caliente y desbordada de tu flujo, la paso por tu ano, la introduzco dentro del mismo, veo como aprietas tu cara contra la almohada y siento como te contraes.
Subo con mi lengua pegada a tu cuerpo, desde la raja de tu culo hasta tu nuca, dejando mi verga sobre tu culo, tú sientes la presión, te das el vuela, nos fundimos en un beso. Me excita notar tus pechos erectos, tus pezones junto a los míos. Tu mano se apodera de mi verga, llevándola hasta tu coño, esta tan húmedo y dilatado, que casi entra sola. Tu terminas de introducirla, con un golpe en seco de tu cuerpo contra el mío.
Yo te la meto y te la saco, la froto sobre tu clítoris, así una y otra vez, hasta que

me pides ser embestida. Beso tu boca a la vez que te la meto hasta los huevos. Tus manos sujetan mi culo y eres tu quien marca el ritmo. Me gritas al oído, ME CORRO, ME CORRO, OLI, OLI, OLIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII.
Yo sigo penetrándote me falta poco para acompañarte, tú me introduces un dedo en el ano y con solo dos embestidas mas, te susurro: MI DIOSA, soy tuyo.

OLI